Cambio Climático

Evitar el cambio climático, ¿qué podemos hacer?


Antes de preguntarnos qué podemos hacer para evitar el cambio climático, conviene conocer el reto al que nos enfrentamos. La alteración del clima -y sus graves consecuencias- es producida por el calentamiento global del planeta que, a su vez, tiene su origen en el efecto invernadero. En resumen, las partículas de carbono reaccionan con el oxígeno del aire y forman dióxido de carbono (CO2); cuando la luz solar incide sobre la superficie terrestre rebota en forma de radiación infrarroja, pero las partículas de CO2 absorben gran parte de esta radiación y la retienen en la atmósfera.

Los incendios, los volcanes o los océanos, entre otros fenómenos naturales, liberan grandes cantidades de CO2. El efecto invernadero es una pieza necesaria para sostener el complejo equilibrio del clima del planeta, es más, sin cierta cantidad de calentamiento global la temperatura media de la Tierra apenas llegaría a los -15ºC. Sin embargo, en los últimos dos siglos ha aparecido una nueva y abundante fuente de CO2 que ha comprometido este equilibrio: la actividad humana.  

¿Sómos responsables del cambio climático?

El análisis de los isótopos del carbono de la atmósfera no deja lugar a dudas sobre nuestra responsabilidad en el calentamiento global. Los científicos señalan la Revolución Industrial (un proceso de profunda transformación económica, tecnológica y social que tuvo lugar a mediados del siglo XVIII) como el punto de arranque del cambio climático.

Durante la Revolución Industrial, se construyeron carreteras, vías férreas y todo tipo de infraestructuras; se fortaleció el comercio y la población mundial se multiplicó (apenas había 800 millones de habitantes en el mundo); se inventó la máquina de vapor y todas las industrias experimentaron tremendos cambios tecnológicos… y todo ello gracias al carbón.

El 95% del cuerpo de los seres vivos está compuesto por cuatro elementos: carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno. El carbón y los combustibles fósiles no son más que los restos biológicos de multitud de seres vivos que han permanecido millones de años encapsulados en condiciones anaeróbicas (sin contacto con el aire). Y cuando usamos estos restos como combustibles (carbón, petróleo, gas natural…) liberamos las partículas de carbono a la atmósfera y contribuimos al calentamiento global.

Evitar el cambio climático, ¿cómo empezó todo?
La Revolución Industrial a menudo es representada a través de dos elementos icónicos: el tren y el humo. Aunque el siglo XVIII fue el siglo del vapor, la fuente energética original era el carbón. | cc: Coalbrookdale de noche, pintura al óleo del artista inglés de origen francés Philip James de Loutherbourg

¿Qué nos jugamos?

Evitar el cambio climático es vital, nos enfrentamos a:

  • Cambios en los ecosistemas, deterioro de la biodiversidad y desertificación.
  • Derretimiento del hielo de los polos y glaciares, lo que está produciendo un aumento progresivo del nivel del mar.
  • Acidificación de los océanos porque absorben demasiado CO2 y se contamina el agua.
  • Fenómenos meteorológicos extremos, desde sequías e incendios hasta inundaciones y tifones.
  • Extinción de multitud de especies animales como consecuencia de todos los fenómenos anteriores.
  • Migraciones humanas masivas que, como el punto anterior, también es consecuencia de la suma de todos estos factores.

¿Qué podemos hacer para evitar el cambio climático?

Todo lo que podemos hacer como individuos para evitar el cambio climático tiene que ver con cuestionarnos nuestros hábitos de vida y, muy especialmente, el consumo energético. Con todo, estas son las principales líneas de actuación con las que contamos:

¿En qué medida estamos comprometidos los españoles a luchar contra el cambio climático?

  • La política. La investigación y la colaboración internacional son y serán vitales para evitar el cambio climático. Ya en 1989 entró en vigor el Protocolo de Montreal y los estados firmantes se comprometieron a erradicar el uso de clorofluorcarbonos (CFC), un compuesto que destruye el ozono de la atmósfera. En esta línea, el Acuerdo de París, firmado a finales del 2015 y abandonado recientemente por varios países miembros, es el tratado internacional más ambicioso para frenar el calentamiento global que hayamos visto hasta la fecha.
    A pesar del momento y de la geopolítica actual, lo cierto es que nunca antes en la historia ha habido tanta colaboración internacional a nivel científico e institucional como ahora. Del trabajo de los especialistas y de la determinación de los políticos llegarán las grandes transformaciones del siglo XXI para frenar el cambio climático.
  • Modificar nuestros hábitos. Nunca llegará la gran transformación política de nuestro tiempo sin que antes cada uno de los integrantes de la sociedad asuma su papel en esta crisis medioambiental. Por el momento, todos podemos reflexionar sobre cómo nuestra forma de vida está contribuyendo al calentamiento global y qué pequeños gestos podemos incorporar a nuestro día a día para luchar contra esta amenaza.
    • Usar más el transporte público.
    • Adquirir electrodomésticos más eficientes.
    • Poner la calefacción por debajo de los 21ºC en invierno y por encima de los 25ºC en verano.
    • Reciclar. Por ejemplo, producir un 1Kg de latas requiere diez veces más energía que reciclar esa misma cantidad.
    • Consumir productos de temporada y de cercanía, así evitamos el transporte de estos alimentos a través de largas rutas logísticas y reducimos nuestra huella de carbono.
  • Reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Al final, gran parte de las medidas que están en nuestra mano para evitar el cambio climático tienen que ver con nuestro consumo energético. Esto es así porque la mayoría de la electricidad que utilizamos se produce a base de combustibles fósiles (hasta un 74,6% en España en el 2018, según el informe de la UNEF). Esto es petróleo, gas y carbón. ¿Podemos hacer algo para contribuir a la transición energética hacia un modelo basado en energías limpias? Sí, y eso es lo que hacemos en Fundeen.
Evitar el cambio climático
El Protocolo de Kioto es un protocolo y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global.

Energías renovables para evitar el cambio climático

Fundeen es la primera plataforma de crowdfunding autorizada por la CNMV que permite a particulares o empresas invertir en energías renovables desde 500€. Hasta ahora, este tipo de inversiones estaban limitadas a fondos de inversión ya que era necesario realizar una aportación mínima de 200.000€.

Con Fundeen, los usuarios tienen a su disposición un catálogo de proyectos de energías renovables que ofrecen distintas rentabilidades (normalmente en torno al 7%). Es el usuario el que se informa y decide cuánto y dónde invertir. Luego, desde su panel de gestión personal, puede seguir el rendimiento económico de sus inversiones día a día, pero también ver qué cantidad de CO2 ha evitado gracias a su inversión en energías renovables.

Fundeen es una FinTech que aspira a democratizar la inversión en energías renovables para que cualquiera pueda participar y beneficiarse de su rentabilidad. No dejes de leer más sobre Fundeen si quieres ayudar a acelerar la transición a un modelo energético más limpio y justo.


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